Cat5, Cat5e, Cat6 y Cat6a son todos tipos de cables Ethernet que se utilizan para conectar dispositivos en red. Cat5 admite velocidades de hasta 100 Mbps y es ideal para configuraciones domésticas básicas. Cat5e aumenta la velocidad a 1 Gbps y reduce la diafonía, lo que lo hace confiable para la gran mayoría de las necesidades domésticas y de pequeñas oficinas. Cat6 admite velocidades más altas, de hasta 10 Gbps en distancias cortas, lo que lo hace perfecto para lugares de trabajo o streaming. Cat6a va un paso más allá, proporcionando 10 Gbps confiables en distancias más largas, lo que lo hace adecuado para áreas más grandes o para estar preparado para el futuro. Todos satisfacen diferentes requisitos de velocidad, distancia y uso. La siguiente sección explica cuándo elegir cada uno.